Encomendé, a una parte de mi, tareas que no pude realizar antes,
me encontraba encerrado en una pieza de ruidos, tantos que no podía
reconocer alguno en particular. con el tiempo pude agrupar algunos de ellos
y definir algunas supuestas procedencias improbables.-a menudo me quedaba dormido, tal vez por haber armonizado los sonidos-. debía conocer lo que existió o existe detrás de estos ruidosos muros, pues de pronto necesité responder algunas preguntas que hacía a cada rincón del espacio.
-ENCOMENDÉ, A UNA PARTE DE MI, TAREAS QUE NUNCA SUPE REALIZAR.-



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada